La subida sin fin: piso tras piso, veinte tableros nuevos y solo los héroes nuevos
La partida ya no recorre un mapa de actos. Ahora es una sola subida sin fin: sales del Puesto y subes piso tras piso mientras tu escuadra siga ganando
- Cada piso termina en un combate: uno normal, uno de élite, un guardián en cada quinto piso o un jefe en cada décimo. El piso del jefe se abre con su número y el nombre del jefe sobre un tablero enrojecido, y tras cada jefe eliges un Don del Puesto
- Antes de algunos combates la subida se detiene en el mismo tablero: el Bazar, el Banco de trabajo, la Capilla, el Escondite, una Señal, un evento o un Descanso cada diez pisos. Llegan como palabras y luz sobre el tablero, y cuando terminas ahí, el combate de ese piso empieza enseguida, sin una segunda nube
- Ya no hay Ardor. El primer combate perdido termina la subida, y el menú recuerda tu mejor piso. En los pisos del 38 al 40 espera la Sala de las Lámparas con los Maestros de Llaves, la Voz del Espejo y el propio Espejo Vacío, y más allá sigue el Descenso, con una Mutación nueva cada diez pisos
- Ya nadie te ofrece elegir entre tres héroes. Tu primer héroe, cada Señal, cada Don y cada evento llaman a un héroe al azar que simplemente se suma a tu banquillo, como el botín que llega tras un combate. A todos los demás los sigues contratando en la tienda
- Veinte tableros nuevos se suman a las tierras que ya conoces: una cochera de tranvías en flor, un observatorio de cobre, una cúpula submarina, una tintorería, una gruta de setas luminosas, un mercado nocturno, unas termas de arcoíris, un campo de girasoles, unas terrazas de té, una cubierta orbital muy por encima del planeta y un terreno propio para cada uno de los seis pueblos. Cada piso tiene su propio tablero, y el mismo nunca sale dos veces seguidas
- Los pisos cambian bajo las nubes, y ahora las nubes pasan más rápido. La interfaz se aparta, una nube cruza la pantalla y, cuando se despeja, hay suelo nuevo bajo los pies, enemigos nuevos delante y el número del piso con los pisos que faltan hasta el jefe. El Puesto ya está sobre el tablero del primer piso, así que el primer combate empieza sin nube
- Iconos nuevos en todas partes: pueblos, vocaciones, roles, características, estados y monedas se dibujan como un solo conjunto. Cada héroe lleva los iconos de su pueblo y su vocación, y la sal se muestra como un icono con un número
- Haz clic en cualquier objeto y se abre su ficha con el árbol de fabricación: cada receta en la que entra, la segunda pieza que necesitas, el resultado y su versión legendaria. Si tienes las piezas guardadas o las llevan tus héroes, el botón Ensamblar fabrica el objeto ahí mismo
- En el juego solo quedan los héroes nuevos. La antigua plantilla de cien héroes y diez pueblos se ha ido, y por ahora los dieciséis héroes de los Etalones, los Oxidados, los Isótopos, los Colmillos, el Rebrote y los Mirmidones llevan el Farol ellos solos. Los nuevos seguirán llegando uno a uno
Los dieciséis tienen su página en la base de conocimiento

